Pues esto huele a despedida… Primero que nada quiero agradecer a Terra por darme la oportunidad de vivir ésta experiencia deportiva.
Pero no me puedo ir sin contarles lo que pasó en estos últimos días en Londres.
Me queda claro que estos Juegos Olímpicos han sido el evento deportivo más vigilado en la historia; el orden, la organización, la sincronización, el respeto e inclusive, todo eso llegó a éste blog ya que el Comité Olímpico regula cualquier tipo de video de las competencias que sea subido a la red y fue por eso que no les pude mandar videos de lo que grabé en las pruebas a las que fui.
¡¡¡¡Aaaaaaaah los boletos!!!! Otro tema del que se tiene hablar y otro tema que está regulado de manera muy exigente es la venta de boletos para las competencias. En un principio no tenía idea de cómo conseguirlos, en teoría se podía lograr desde la página oficial de los Juegos pero esto siempre fue imposible; después en el hotel me dieron el número de una agencia que tenía pero los vendía a precios estratosféricamente caros. Hubo una transición el día que en el Metro nos encontramos con un mexicano que venía de un partido de Volleyball, él nos platico de una agencia que vendía boletos para latinos y después de darme la ubicación exacta del lugar nos lanzamos hasta allá y a partir de ahí ¡todo cambió!
Como ya saben por las notas anteriores, después de madrugar y hacer largas colas conseguí boletos para la final femenil del levantamiento de pesas; para el atletismo y lo que me hizo más feliz, boletos para el partido de futbol de México contra Senegal.
En cada competencia se vivió un ambiente increíble; por ejemplo en el box femenil de 60 kg donde el mejor ambiente se logró en la pelea entre la Irlandesa y Gran Bretaña, uno creería que Gran Bretaña dominaría la arena y el ambiente por estar en casa pero sucedió todo lo contrarió ya que los Irlandeses dominaron sin duda el número de asistentes y la porra. Fue una pelea sumamente emocionante, dominada todo el tiempo por la Irlandesa, creo que ella será la ganadora de la medalla de oro.
Para éste último día por supuesto que tenían que haber competencias para la despedida. El plan era ir por la mañana al estadio a ver por última vez el atletismo y de ahí correr hasta Wembley para ver la semifinal entre México y Japón.
Pero faltaba lo más importante, conseguir los boletos y para ello más que nunca tenía que madrugar pues ya muchos mexicanos sabían sobre la agencia y sabían que habían boletos para el partido de México, por lo que el lugar se iba a llenar.
Por ningún motivo podía perderme esa semifinal, ni siquiera iba a arriesgarme a hacerlo; por lo que busqué quedarme una noche en algún hotel alrededor de la agencia y así ser el primero en llegar a la fila, pero no fue posible ya que en ningún hotel había disponibilidad. A las 5:30 a.m. sonó el despertador, salimos corriendo a tomar el bus hasta la estación de metro Stratford, tomar la línea roja hasta Bank y de ahí cambiar a la negra hasta London Bridge (20 minutos de trayecto) llegamos para encontrarnos ya con una fila enoooorme.
A las 8:00 a.m., un encargado de la oficina salió a decir que solamente habían 28 boletos para el partido; de acuerdo a la fila comenzó a repartir las fichas que se intercambiaban por los boletos, esta te daba el derecho a comprar únicamente dos entradas y que creen, no conseguí ficha, la última se entregó al cuate que estaba literalmente en frente de mi, osea, uno antes que yo… sentí que me cerraron la taquilla en la nariz. Me puse a investigar dando patadas de ahogado si a alguien le sobraría un boleto. Fue muy ingenuo de mi parte pensar que iban a acceder, pero la verdad no tenía nada que perder solamente que se rieran de mi e hicieran algunas bromas acerca de conseguir boletos para la semifinal de ajedrez = / (de manera burlona pero en el buen sentido) pffffff… Conseguí unas entradas para entrar al parque olímpico y así despedirme del estadio, de la villa, de Stratford.
Ya tenía pensado lo que haría esa tarde, comprar una maleta porque se rompió la mía, aprovechar y hacer maletas, ver el partido de México en internet pues en ningún Pub pasaban los partidos de futbol.
Faltando dos horas para el partido de México, ya estando en el hotel y haciendo maletas recibimos una llamada de una amiga de México que había conseguido boletos para el partido; así que nuevamente salimos corriendo a tomar el bus hasta la estación de metro Stratford, tomar la línea roja hasta Bank y de ahí cambiar a la negra hasta London Bridge para encontrarla; no quería emocionarme hasta que tuviera los boletos en mis manos, tanto me desilusioné esa mañana que ya hasta no ver no creer, ¡¡¡pero sí los tuve!!! Ya sólo me quedaban 40 minutos para llegar al estadio, nuestra meta era llegar al pitazo, corrimos, corrimos, corrimos para llegar temprano; y aunque corrimos y corrimos llegamos tarde…

Entramos a buscar los asientos, entre las prisas y la emoción no los encontraba, y menos aún porque no tenía idea de que los lugares eran hasta abajo a nivel de cancha y yo me encontraba varias secciones más arriba; mientras el acomodador nos llevaba le pregunté como iba el partido y me dijo que Japón ganaba 1 – 0, yo no lo podía creer porque apenas iban 10 minutos pero si era cierto; todo lo demás es historia 3 – 1 para México, pasamos a la final y nos fuimos a un lugar en el parque olímpico a celebrar.
La celebración fue otro boleto ya que en el mismo lugar se encontraban unos ingleses celebrando las múltiples medallas de la Gran Bretaña, unos cuates de Jamaica celebrando las medallas de Usain Bolt y Blake, por lo que cada quien quería celebrar con su trago típico: whiskey, ron y tequila… ésa fue prácticamente la porra y lo que primero que resentí al día siguiente; pero no importa ¡fue una celebración increíble!
Mientras escribo, me rehidrato, mientras escribo sigo haciendo maleta, mientras escribo me duele la cabeza, mientras escribo me tomo algo para el malestar, mientras escribo veo las competencias, mientras escribo respondo tweets, mientras escribo les agradezco el haber estado siempre pendientes del blog; mil veces gracias, nos escribimos en México.
CHEERS!



